
Actualmente la ciudad de Nueva York está gastando más dinero en vivienda y servicios por migrante que el verano pasado, a pesar de las proyecciones del alcalde Eric Adams que muestran que el precio general de la crisis está bajando gracias a las reducciones en el número de solicitantes de asilo bajo el cuidado municipal.
Molly Wasow Park, comisionada de Servicios Sociales (DSS) de la alcaldía, reveló en una audiencia en el Concejo Municipal el lunes que el costo promedio actual para cuidar a un hogar migrante, conocido como “tarifa diaria”, es $388 dólares. Ese precio incluye todas las categorías de gastos relacionados con la atención, incluidos alojamiento y comida.
La cifra revelada por la comisionada es $5 dólares más que los $383 que Adams citó en agosto pasado, acotó Daily News. Después de la audiencia del Concejo Municipal del lunes, el portavoz del alcalde, Charles Lutvak, señaló que la tarifa diaria alcanzó un máximo de $394 el 10 de octubre, lo que indica que desde entonces ha bajado ligeramente, aunque sigue siendo más alta que en agosto.
En septiembre el alcalde Adams declaró que la llegada masiva de inmigrantes “destruirá” a la ciudad, alegando falta de recursos del gobierno de Joe Biden.
En noviembre Adams ordenó a su administración que encontrara una manera de reducir el gasto general proyectado de los migrantes en 20% en el actual año fiscal 2024, utilizando la proyección de agosto que incluía la tasa diaria de $383 dólares como punto de partida para ese objetivo de ahorro.
El mes pasado el Ayuntamiento dijo que la administración municipal había tenido “éxito” en la formulación de un plan para lograr el recorte del 20%, fijando su nuevo costo total proyectado para la crisis migratoria en $10.6 mil millones hasta el final del año fiscal 2025, por debajo del pronóstico anterior de $12,250 millones de dólares. La proyección reducida llevó a Adams a revertir algunos recortes presupuestarios que había promulgado meses antes para compensar el gasto en la crisis migratoria.
El alcalde dijo el mes pasado que su gobierno pudo reducir el gasto proyectado gracias a una iniciativa para reducir el censo de refugios para inmigrantes. El principal mecanismo de la administración para hacerlo ha sido limitar las estadías consecutivas en refugios para adultos migrantes a 30 días y para familias migrantes con niños a 60 días. Las políticas parecen haber tenido un impacto, ya que actualmente hay unos 65,000 inmigrantes bajo el cuidado de la ciudad, frente a unos 68,000 en agosto.

