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Joven hondureña pierde miles de lempiras con oferta falsa de «trabajo desde casa»

TEGUCIGALPA. A través de su cuenta de Tik Tok, Sofía Romero, una joven hondureña, compartió la historia de cómo una amiga cercana fue víctima de una estafa mientras buscaba generar ingresos adicionales a través de un supuesto «trabajo desde casa».

La denuncia, que ha generado preocupación en redes sociales, expone los métodos utilizados por estafadores para engañar a personas desesperadas por mejorar su situación económica.

Ofrecen una oferta tentadora 

Todo comenzó cuando la amiga de Sofía vio un anuncio en la red social Instagram que prometía ingresos diarios de 500 lempiras o más trabajando desde casa.

El anuncio, que parecía legítimo, incluía contactos para obtener más información.

Al contactar a los responsables, recibió un mensaje de bienvenida «caluroso y tentador», pero con una condición: debía depositar 300 lempiras para acceder a la oportunidad laboral.

«La necesidad hace que uno tome decisiones apresuradas», relató Sofía en su video.

Su amiga realizó el depósito y recibió un enlace para unirse a un grupo de Telegram, donde supuestamente le asignarían tareas y una asesora le explicaría cómo funcionaba el trabajo.

La trampa se profundiza 

La plataforma donde se registró parecía profesional y estructurada.

Las tareas consistían en realizar compras en nombre de otros usuarios, con la promesa de recibir el dinero invertido más una ganancia adicional.

En las primeras dos tareas, todo parecía funcionar: las inversiones de 500 a 700 lempiras fueron devueltas con una comisión, lo que generó confianza.

Sin embargo, en la tercera tarea, las cosas cambiaron. Al llegar a la sexta subtarea, la plataforma mostró un error y solicitó un recargo de 5,000 lempiras para continuar.

Aunque desconfiada, la joven invirtió el dinero con la esperanza de recuperar lo ya gastado. Pero el sistema volvió a fallar, exigiendo cantidades cada vez más altas.

Atrapada en la trampa, la víctima pidió dinero prestado a amigos y familiares para intentar recuperar su inversión inicial.

Fue entonces cuando una amiga le advirtió que podría tratarse de una estafa.

Al consultar a otra persona, le dijo que no se dejará engañar que era una estafa, porque a ella ya le habían robado 20,000 lempiras.

Ahí se dio cuenta que realmente era una estafa, por lo que intentó recuperar su dinero pidiéndoles que se lo regresaran, a lo que le respondieron que no.

Cuando recibió la negativa por parte de los estafadores , contactó al banco y denunció el caso ante la Dirección Policial de Investigaciones (DPI). Sin embargo, tres meses después, no ha recibido ninguna respuesta ni apoyo.

«El banco no me ha brindado ninguna solución, estas personas desaparecieron, y nadie me ha ayudado», lamentó Sofía en su relato.

Una advertencia para todos 
Al final Sofía, quien contó la historia como que fuese suya, aclaró que no le había pasado a ella, que era el caso de su amiga, quien se sentía muy mal para contarla ella y advertir a otros para que no cayeran en la trampa.

Todos quieren un ingreso extra, pero no deben caer en estafas, es la advertencia de la joven.

«No caigamos en estafas y menos trabajemos con personas que no conocemos, y peor este tipo de métodos operandi», concluyó Sofía en su vídeo donde otros usuarios han contado que también han sido víctimas de similar estafa.

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