Las autoridades prevén que el número de víctimas podría superar el centenar. El sismo también se sintió en Tailandia y China.

Este viernes en la tarde hora local un terremoto de magnitud 7,7 ha golpeado el sudeste asiático dejando una cantidad indeterminado de personas fallecidas y gran pánico en varias ciudades de la región, informó el Servicio Geológico de EE.UU.
Estamos recibiendo cualquier cantidad de heridos destacó a AFP un médico de un hospital de la capital birmana, Naipyidó. Nunca vi nada parecido. Estamos intentando manejar la situación.
Uno de los médico del centro indicó que por el momento alrededor de 20 personas murieron tras ingresar al hospital,
El seísmo se localizó en el noroeste de Myanmar , con una profundidad de 10 kilómetros. El temblor fue seguido por una fuerte réplica que se sintió en varios países cercanos, incluyendo Tailandia y China.
Causó pánico en Yangón , la mayor ciudad de Myanmar, y también se sintió en la capital tailandesa, Bangkok, a unos 1.000 kilómetros de distancia.
En la provincia china de Yunnan, los residentes experimentaron el fuerte temblor. La magnitud del seísmo ha dejado una tremenda destrucción, y las autoridades temen que las cifras de fallecidos sigan aumentando.
En birmana de Mandalay, los equipos de rescate han informado que los daños son enormes y que el número exacto de víctimas podría superar el centenar.
Impactante fue el colapso de un rascacielos en construcción en Bangkok, el edificio, que tenía 30 pisos, se desplomó con al menos 43 trabajadores dentro, y medios informaron que se encuentran personas atrapadas entre los escombros.
En los edificios de la ciudad metropolitana comenzaron a sonar las alarmas cuando el temblor sacudió la región, y los residentes salieron despavoridos por las calles.
El hospital General de Mandalay también se encuentra desbordado debido a la gran cantidad de heridos.
Los equipos de rescate continúan trabajando bajo condiciones extremadamente difíciles, con hospitales como el de Mandalay enfrentando la falta de agua y electricidad.
Las autoridades locales y organizaciones internacionales han intensificado los esfuerzos para brindar apoyo a las víctimas en medio de una situación devastadora.

