Tres mujeres aparecieron muertas de manera violenta el fin de semana, entre ellas una privada de libertad con causa de deceso hasta ayer no determinada, confirmó la portavoz de la morgue capitalina, Isa Alvarado.
Una de las víctimas, Claudia Rosales Rodríguez, se encontraba bajo custodia del Estado. Según Alvarado, a la fallecida se le practicó una autopsia médico legal, ya que, al tratarse de una persona privada de libertad, es obligatorio establecer con certeza la causa y manera de su muerte. “Todos los privados de libertad que mueren bajo circunstancias indeterminadas deben ser sometidos a autopsia, por estar bajo responsabilidad del Estado”, subrayó.
Otra de las muertes ocurrió en la colonia Cerro Grande, donde Vicky Godoy fue encontrada sin vida en circunstancias aún bajo investigación.
El levantamiento fue realizado en esa colonia por personal forense, mientras que el tercer caso corresponde a una víctima que falleció en el Hospital Escuela, cuyos detalles no han sido revelados hasta contar con el dictamen oficial.
Alvarado indicó que todas estas muertes, ya sea por homicidio, accidente de tránsito o causas aún no establecidas, son calificadas preliminarmente como muertes violentas. Por ello, se considera imprescindible que Medicina Forense realice autopsias médico-legales, cuyos dictámenes serán remitidos a la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida para el seguimiento investigativo.
Las autoridades hacen un llamado a la ciudadanía a colaborar con las investigaciones y recordar que la violencia contra las mujeres continúa cobrando vidas, muchas veces sin que las causas se esclarezcan de inmediato.
DIEZ DECESOS

Personal de la morgue de la Dirección de Medicina Forense, también registró un ingreso de diez cuerpos por muertes violentas durante el fin de semana, reflejando la persistente crisis de violencia que golpea al país.
Solo el domingo, fueron tres los cadáveres ingresados, entre ellos el de Santos Flores, originario del municipio de Talanga; el cuerpo de una persona no identificada procedente de Danlí; y el de Claudia Rosibel Rodríguez, residente en Tegucigalpa. Todos presentan indicios de haber muerto en circunstancias violentas, según información preliminar brindada por personal forense.
Con estos nuevos ingresos, la cifra de personas fallecidas por causas violentas y remitidas a la morgue capitalina supera ya los 700 casos en lo que va del año, una estadística que, según expertos en criminología, debería encender las alarmas en las autoridades responsables de seguridad y justicia.
Los otros siete cuerpos fueron ingresados entre el viernes y el sábado, muchos provenientes de distintos puntos del Distrito Central y zonas aledañas, reflejando que la violencia no da tregua ni en los centros urbanos ni en los municipios cercanos.
Autoridades del Ministerio Público informaron que se encuentran en proceso de identificación de algunas víctimas cuyos cuerpos llegaron sin documentación. Además, han solicitado la colaboración de familiares que tengan parientes desaparecidos durante el fin de semana, para acercarse a Medicina Forense y realizar el respectivo reconocimiento.
Organizaciones defensoras de derechos humanos han reiterado su preocupación por la falta de estrategias efectivas en la reducción de homicidios y han pedido mayor transparencia en las investigaciones, muchas de las cuales, aseguran, quedan en la impunidad.
Mientras tanto, en los pasillos de la morgue capitalina, el dolor de familiares que buscan respuestas sigue creciendo junto al número de cuerpos que, semana tras semana, se suman a la lista de víctimas de la violencia que azota a Honduras.

