Supuestos pandilleros raptaron, torturaron y finalmente ejecutaron a disparos a una pareja de jóvenes en la periferia norte de la capital, cumpliendo una venganza o misión encomendada desde el Centro Penitenciario de Támara, ubicada a 21 kilómetros, de Tegucigalpa, siempre en el municipio de Distrito Central, Francisco Morazán.
Las víctimas han sido identificadas como Ashley Gibelly Aguilar Majano (22), madre de una niña de tres años y residente de la colonia Buenas Nuevas, desde donde, según versiones, habría sido raptada.
Mientras que, el joven fue identificado como Isaías David Matamoros (17), quien presuntamente trabajaba en una vidriería y recientemente había comenzado a asistir a una iglesia cristiana.

De acuerdo con versiones policiales, la pareja de muchachos y supuestos amigos se encontraban en la referida y conflictiva colonia.
A los dos, varios hombres armados con fusiles de asalto, los sometieron por la fuerza y los obligaron a subirse a una camioneta con caracterizas ya establecidas para la Policía Nacional.
Las dos personas fueron trasladadas a un lugar hasta ese momento no establecido.

Minutos después, según reportes policiales, el sistema de emergencias 911 recibió múltiples llamadas de vecinos alarmados por la ráfaga de disparos que se escuchaban en la calle principal de La Cuesta número 2.
Al llegar al lugar, autoridades encontraron los cuerpos sin vida de un hombre y una mujer.
Ambas personas habrían sido ejecutadas a sangre fría en plena vía pública.
De las múltiples ráfagas, a la fémina hasta le cercenaron un brazo, cuya extremidad quedó tirada a la par del cuerpo de la malograda muchacha.

En la escena criminal se encontraron más de 40 casquillos de arma automática, según el reporte proporcionado por peritos de Inspecciones Oculares.
Al sector llegó personal del Centro Legal de Ciencias Forenses del Ministerio Público (MP), quienes realizaron el respectivo levantamiento cadavérico.
Los cuerpos de ambas personas fueron trasladados a la morgue capitalina.
Tras la muerte de los dos jóvenes, varios equipos de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), comenzaron a indagar sobre el doble crimen.

En las primeras informaciones recabadas se supo que Ashley Gibelly Aguilar Majano anteriormente tuvo una relación sentimental con un cabecilla de la pandilla 18, por la cual tuvo una hija con el peligroso antisocial.
Supuestamente, actualmente Aguilar Majano mantenía otra relación amorosa con Isaías David Matamoros, situación que al final le habría provocado la muerte violenta. (JGZ)



