
En la Corte Federal del Distrito Sur de la Florida, en el juicio por la Tasa de Seguridad, se avecina una bomba que sacudirá los cimientos de Honduras.
Entre los 27 testigos convocados, una resalta como testiga clave: una exfuncionaria del gobierno de Juan Orlando Hernández, militante del Partido Nacional de Honduras, que además trabajó directamente en la Tasa de Seguridad. Ella no viene con rumores ni especulaciones: viene con documentos, registros, contratos, y nombres.
Se espera que su testimonio exponga cómo, bajo la administración de JOH, la Tasa de Seguridad fue convertida en un instrumento de corrupción para beneficiar a empresarios y políticos. Hablamos de vehículos blindados— adquiridos o alquilados con fondos públicos, operaciones trianguladas con empresas fachada, y contratos firmados a ojos cerrados bajo la sombra de la Ley de Secretos, entre ellos :
1- David Chavez
2-Mario Pérez
3-Tomás Zambrano
4- Antonio Cesar Callejas
Este juicio no solo toca a exfuncionarios, sino también al Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) y a figuras clave que, en lugar de velar por el bien común, se beneficiaron de la llamada “tasa de seguridad”, que hoy muchos hondureños llaman sin miedo el tasonazo.
No olvidemos que nombres como Juan Ramón Molina, Francisco Cosenza, y el empresario extranjero Carl Zaglin (Atlanco, Tru-Spec), ya aparecen en los expedientes federales. Y ahora, la exfuncionaria que estuvo dentro de ese aparato vendrá a ponerlo todo sobre la mesa: funcionarios, empresarios, y políticos hondureños que lucraron con la seguridad del pueblo.
Lo que viene no es un ataque político, como quieren vender algunos sectores del COHEP. Lo que viene es el resultado de años de investigación y de un juicio en una corte federal de los Estados Unidos. Es la verdad que tanto quisieron ocultar bajo secretismo, contratos amañados y discursos cínicos de “defensa empresarial”.
La diferencia es clara: . Hay testigos, audios, videos, correos, cuentas bancarias y documentos.
Honduras está a las puertas de una verdad incómoda. Y muchos, en política y en la empresa privada, están temblando. con información de ProhondurasNetwork

