En un evento político sin precedentes, candidatos liberales de varios municipios cercanos a Tegucigalpa se reunieron en la Villa de San Juancito para discutir el desarrollo de la zona. El encuentro, impulsado por líderes comunitarios, busca rescatar el valor histórico y turístico del lugar, que ha sido olvidado por las autoridades.
San Juancito, que alguna vez fue un motor económico para Honduras gracias a la minería, es hoy un reflejo de su glorioso pasado. Pese a haber albergado el primer consulado de Estados Unidos, la primera hidroeléctrica de Centroamérica y el primer cine de Honduras, el pueblo se ha visto relegado, con una población de apenas 4,000 habitantes, muy lejos de los 32,000 que tuvo en su época de auge.
Durante la reunión, los habitantes expusieron a los candidatos sus principales necesidades, entre ellas:
- Titulación de tierras.
- Construcción de un lactario y un centro comunal.
- Una planta potabilizadora de agua.
- Mejoras en las carreteras que conectan con el Parque Nacional La Tigra.
Los líderes liberales se comprometieron a impulsar estos proyectos, con el objetivo de integrar a San Juancito en un corredor turístico que incluya a Tegucigalpa, Santa Lucía, Valle de Ángeles y Cantarranas. Este plan busca convertir a la comunidad, donde la producción de café es la principal fuente de empleo, en un referente turístico y no solo un sitio histórico.

