San Pedro Sula, Honduras. – La escena política hondureña se ha sacudido con una declaración contundente y sin precedentes del Alcalde de San Pedro Sula, Roberto Contreras, quien respondió con un tajante «¡LIBRE NUNCA MÁS!» al ser consultado sobre un posible apoyo al partido gobernante Libertad y Refundación (LIBRE).
Las declaraciones del edil sampedrano escalan a un nivel de crisis institucional al surgir en medio de una grave denuncia de persecución política que apunta directamente a la cúpula del oficialismo, incluyendo al Asesor Presidencial, Manuel «Mel» Zelaya, al presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, al Fiscal General interino, Johel Zelaya, y a la candidata presidencial de LIBRE, Rixi Moncada.

«Me declaro perseguido político de Mel Zelaya, Luis Redondo, Johel Zelaya, Rixi Moncada,» aseveró Contreras.
La preocupación del Alcalde, que además es empresario y fundador de la popular franquicia Power Chicken, se centra en las presuntas acciones que el aparato estatal podría emprender en su contra. Contreras advirtió públicamente sobre las consecuencias económicas y sociales de esta supuesta persecución:
«Incautarían mis propiedades, cerrarán mis negocios de Power Chicken, dejando a cientos sin trabajo,» sentenció, sugiriendo que la motivación sería un intento por desestabilizar su gestión y su posición política.
La ofensiva verbal y la denuncia pública de Contreras marcan un punto de inflexión en las relaciones entre el gobierno central y la alcaldía de la capital industrial, y añaden una capa de tensión a la ya polarizada atmósfera preelectoral en el país. Sus palabras no solo cierran la puerta a una alianza con LIBRE, sino que lo posicionan como un abierto y frontal opositor de las principales figuras del partido en el poder, acusándolos de utilizar las estructuras del Estado para silenciar a sus adversarios.

