Tegucigalpa. El hemiciclo legislativo suele ser el escenario donde la política se transforma en soluciones, pero para la diputada María José Sosa, del Partido Nacional, parece haberse convertido en un laberinto de espejos donde la realidad jurídica y el sentido común brillan por su ausencia, lamentan creadores de contenido.
Sosa, quien llegó al Congreso Nacional bajo la bandera de la renovación, ha protagonizado un inicio de gestión marcado por la polémica superficial y una preocupante falta de asesoría técnica.
Antes de pizar el Legistavo, Sosa ya encendía las redes sociales con una propuesta cargada de revanchismo político: eliminar el rostro de la ambientalista y mártir lenca, Berta Cáceres, del billete de 200 lempiras. Bajo el argumento de «borrar la ideología del Partido Libertad y Refundación (Libre)», la congresista redujo una figura de prestigio internacional a un simple trofeo de disputa partidaria.
Las críticas no tardaron en llegar, destacando la de la periodista Cesia Mejía, quien le recordó que el legado de Cáceres trasciende fronteras y no pertenece a un color político.
Sin embargo, el desconocimiento de la administración pública parece ser el verdadero talón de Aquiles de la parlamentaria. Su propuesta más reciente de crear el Instituto de Previsión y Seguridad Social del Emprendedor y la Mipyme, ha sido recibida con mofas y estupor.
¿El motivo? Esa institución ya existe. El Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) ya cuenta con mecanismos de afiliación para emprendedores y pequeñas empresas.
Como bien señaló el creador de contenido Daniel Rodríguez, resulta irónico que en el «Congreso más eficiente de la historia» se proponga burocratizar aún más el Estado, contraviniendo incluso la línea de su propio líder, Nasry «Tito» Asfura, quien ha abogado por reducir el estrado y eliminar instituciones innecesarias.
Sosa no solo intenta «inventar el agua caliente», sino que lo hace ignorando la plataforma de austeridad que su propio partido pregona, cuestiona el creador de contenido.
En lugar de fortalecer el IHSS, la diputada apuesta por la creación de cascarones burocráticos que nacen muertos por su propia redundancia.

