El presidente Nasry Asfura explicó que las variaciones del precio internacional del petróleo no se reflejan de forma inmediata en los combustibles en Honduras, sino que pueden tardar entre mes y medio y dos meses en trasladarse al consumidor.
Según detalló, el cálculo del precio local se realiza con base en un promedio de 22 días, lo que provoca que tanto las alzas como las bajas del crudo se apliquen de manera gradual.
El mandatario señaló que este mecanismo busca evitar fluctuaciones bruscas en el mercado interno, aunque también implica que los consumidores no perciban de inmediato las reducciones en los precios internacionales.
La explicación se da en un contexto de constantes cambios en el mercado petrolero global y de presión ciudadana por el costo de los combustibles en el país.

