
Un tercer gran decomiso de pólvora se registró la mañana de hoy jueves, por parte de elementos de la Policía Municipal, valorada en un millón 500,000 lempiras, en el marco de la campaña “Los Cuetes no son juguetes”, con el propósito de que no resulten menores de edad quemados en la temporada navideña.
La incautación más grande en la guerra contra la pólvora en la ciudad capital se registró en la séptima avenida de Comayagüela.
Estas operaciones tienen resultado gracias a la colaboración de la población que llama y denuncia, a través de la línea 100 de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), sumado a los trabajos de inteligencia.
Josué Esperanza, portavoz de la Policía Municipal, declaró que se sancionará tanto al pequeño distribuidor en los mercados como a aquellas bodegas de pólvora que suelen mantener dicho producto en grandes cantidades.
BODEGAS EN LA MIRA
A su vez, añadió que “vamos a enfocarnos más en las bodegas, en los próximos días ustedes van a ver los resultados; lamentablemente las personas siempre incurren en la imprudencia”.
Este es el tercer golpe a la venta ilegal de pólvora en el Distrito Central, en el que participan inspectores del Departamento Municipal de Justicia (DMJ) y policías municipales.
Los decomisos anteriores se efectuaron en una casa de la colonia Iberia, donde se encontró pólvora valorada en 500,000 lempiras y la segunda confiscación ascendía a 700,000 lempiras, oculta en una bodega de la colonia Monseñor Fiallos, en Comayagüela.
Esperanza señaló que lo importante no es la cantidad de pólvora decomisada, sino que el Distrito Central se mantenga en cero niñas y niños quemados, tal y como ocurrió en diciembre del 2022.
DATOS
La ordenanza municipal vigente establece que es totalmente prohibida la distribución, venta y tenencia de pólvora en el municipio. Las multas por infringir la ley van desde 5,000 hasta los 60,000 lempiras. En los decomisos hechos en tres sectores de Comayagüela, la alcaldía capitalina ha sacado de las calles al menos 2,700,000 lempiras en pólvora, que posteriormente se ha procedido a incinerar en un predio del crematorio municipal.

