
El juez, Kevin Castel, comenzó la jornada instruyendo al jurado que él mismo seleccionó el primer día del juicio. Fueron 18 individuos, todos vecinos de esa ciudad, pero al mismo tiempo anónimos, solo conocidos por los presentes en la sala del juicio. Son 9 hombres y 9 mujeres -tres de ellas negras, el resto blancos y ninguno hispano- seleccionados entre 40 candidatos. El juez despachó a los seis suplentes y solo dejó a los 12 que están deliberando. A lo largo del proceso, cada uno de ellos regresaba a sus casas después de cada audiencia, que terminaba puntualmente a las 5:00 de la tarde, hora de Nueva York.
Los miembros del jurado se identifican por número y algunos de los titulares fueron sustituidos por los suplentes cuando no pudieron llegar al juicio. Uno de ellos se excusó porque se atascó en el metro y otro por conjuntivitis

