
Su deseo era ser maestra y no odontóloga. Para cumplir su sueño, regresó a su pueblo -Gracias, Lempira- y fundó una escuela bilingüe. En ese entonces, la idea del inglés como segunda lengua era inalcanzable entre los escolares y padres de familia del occidente del país. Como toda emprendedora, comenzó en una casa alquilada, donde los cuartos eran aulas, la lavandería su oficina, los maestros le duraron dos meses y los primeros tres años no ajustaban ni para la planilla. Dos décadas después, Sandra Hércules es una referente de la educación bilingüe del país. En sus reflexiones, señala el daño de la política en la transformación social, la brecha digital y las desigualdades del sistema educativo en general. Así es su visión sobre la educación soñada.
¿Qué tan díficil fue el inicio?
Empezamos en una casa alquilada con 57 niños, pensé que iban a ser unos 12 al inicio, y cinco docentes, llena de nervios porque quién iba a creer en este proyecto.
La primera directora me dijo que lo iba a pensar y las dos primeras maestras extranjeras nos duraron dos meses, no les gustó el pueblo.
¿Cómo nació la idea?
Era mi sueño, soy una apasionada de la educación, yo estudié odontología en la UNAH porque no había magisterio en Gracias. Cuando regresé de Tegucigalpa, antes del Mitch, me preocupé porque nació mi tercer hijo y no había una educación de calidad a la que habían recibido mis primeros dos hijos en Tegucigalpa. Eso me sirvió de inspiración sabiendo que muchos padres de Gracias deseaban lo mejor para sus hijos, una educación integral, bilingüe, pero entonces una segunda lengua era algo nuevo, inalcanzable.
¿Habían escuelas bilingües?
No, en el sentido formal, una holandesa tenía algo de manera informal.
Somos pioneros en eduación bilingüe formal en occidente.
¿Cómo hizo con el financiamiento?
Mire, con el tiempo de andar alquilando mi papá nos donó el terreno, nos prestó cierta cantidad y nos sirvió de aval en el banco, aquí comenzó mi primer endeudamiento millonario.
En un pueblo lejano y en pleno auge del internet, ¿cómo lograron incorporar las TIC?
Fue un gran esfuerzo, pero podría decirle que fuimos una de las primeras, sino es que la primera, de las escuelas de occidente que contaba con una plataforma digital a través de Santillana. Gracias a ello, pudimos seguir de manera virtual durante la pandemia.
¿Qué tan grande es la brecha digital en el sistema educativo?
Grandísima, en nuestro caso, ahora le vamos a entrar a la robótica, de manera pedagógica, primero con la informática, luego la programación y luego armado de robot, es una novedad en la región.
¿Tienen alguna responsabilidad social para niños pobres?
Tenemos una gran proyección social, como maestro internacional en las aldeas cercanas donde nuestros alumnos de último año hacen su servicio social y becas pagadas por nosotros, no tenemos patrocinadores para estas becas, son recursos propios, además de la proyección social con la gente pobre y todo tipo de ayuda humanitaria.

¿Han trascendido sus alumnos?
Muchísimos, cada año se nos van alumnos al extranjero a Estados Unidos, Taiwán, Rusia y aquí en Centroamérica, eso porque despertamos los sueños en los muchachos.
Todos los gobiernos hablan de incoporar el inglés como segunda lengua en las escuelas públicas, ¿qué tan factible es?
No es fácil, pero se puede hacer, todo es querer. Hace años, nosotros creamos el proyecto “Por nuestro futuro”, que consiste en una nivelación intensiva durante seis meses para alumnos de primer grado a sexto y que son incoporados en agosto con los que llegaron desde los primeros grados. Podría hacerse lo mismo en el sistema público.
¿Pero qué debe pasar?
Lo primero, creo, hay que hacer un lado la política en cosas de educación, sacar la política de las aulas, eso no debe existir y exigirle al docente, el sistema público no exige, hay muchos maestros buenos, pero los maestros se acomodan al sistema.
Lo anuncian tan fácil y los padres de familia piensan que los niños van a salir hablando inglés, ¿qué tanto se aprendería?
No es así, lo que están enseñando ahora mismo es vocabulario, como la clase de inglés en los 80. Para que los niños aprendan debe ser intensivo, no es así nomás, eso es mentira. Pienso que nos estamos quedando cortos con la educación bilingüe, ya muchas escuelas están incorporando una tercera lengua.
¿Nos subimos tarde en la carrera bilingüe?
Creo que no está bien estructurado, de nada hubiese servido entrar en los 80 si el ritmo es el mismo de ahora, depende mucho de las visiones de los gobiernos.
¿Cuál es la diferencia de la educación privada con respecto a la pública?
La verdad, la educación privada marca la diferencia, aunque no es para todos por el costo, pero en la privada no se pierde tiempo, el maestro llega de 7:00 de la mañana a 3:00 de la tarde a trabajar con presión, a dar lo mejor.
¿Pagan mejor?
No, por lo menos en occidente, creo que aquí en Tegucigapa se paga mejor, pero el personal es muy competente y comprometido.
Siendo el departamento de la identidad nacional por excelencia, ¿cómo manejan la educación cívica?
Nos declaramos una escuela hondureñista, cristiana, con respeto de las creencias religiosas. Lastimosamente, casi todas las escuelas privadas estamos de vacaciones para el 20 de julio, Día de Lempira, pero hay mucha enseñanza cívica.
¿Está estancado el sistema educativo en general?
Mire, como le decía, la política afecta todo, lo arruina todo, la política es si me das te doy, si estos docentes me ayudan políticamente yo les doy nombramientos. En Gracias, una vez, llenaron de computadoras unas escuelas, pero no capacitaron a los maestros para manejar las máquinas, entonces, no tiene sentido dar una tablet en pueblos que no hay ni internet, qué sentido tiene.
Cada gobierno trae su modelo, ¿qué tanto afecta?
Pienso que no nos podemos comparar con los sistemas educativos de otros países, debemos tener el nuestro. Cada cuatro años nos estancamos más por ese tipo de política de los gobiernos, se cambian modelos, tenemos que modernizar la educación, comenzando por quitar las sillas en filas, por ejemplo, enseñanza interativa en la que el maestro es un guía, pero si usted va a las escuelas públicas el sistema está como en nuestros tiempos. La malla curricular sigue siendo básicamente la misma, la diferencia es que en el sistema privado le agregamos cinco materias más.
¿Es decisiva la infraestructura?
Afecta, pero no debe ser un obstáculo para el proceso enseñanza-aprendizaje, la verdad que son excusas decir que no hay aulas, agua, aire acondicionado, no es necesario, se lo digo porque nosotros comenzamos en una casa incómoda, teníamos las oficinas en la lavandería y los cuartos eran aulas.
¿Cómo está la educación en occidente?
Yo veo lo mismo desde que yo iba a la escuela, hace muchas lunas atrás, no veo cambio, en ninguna área, seguimos haciendo lo mismo, con técnicas antiguas, escribir quince veces la palabra correcta, mala metodología, no hay capacitación actualizada de los maestros. Si queremos complacer a los gremios por conveniencia política, no vamos a llegar nada.
¿Qué piensa de estos temas polémicos como las guías sexuales o la teoría de género?
Pienso que la libertad debería darse cuando el niño tiene mayoría de edad, a partir de ahí, que haga de su vida lo que él quiere, pero mientras esté en nuestras manos, debe de guiarse de manera correcta, pensamos que la creación de Dios es hombre y mujer y es lo que debemos enseñar y dejar que ellos, después, decidan qué elegir.
¿Son iguales las escuelas privadas en cuanto al producto final?
Al final, el aprendizaje es igual y pueden ir a las mismas universidades, la diferencia la pueden hacer en cuanto a becas porque un alumno de Tegucigalpa puede tener mejor oportunidad aunque nosotros tenemos alumnos que han conseguido buenas becas o tienen que trabajar para complemetarlas.
¿Se corrige menos al niño ahora?
Siento que los maestros fueron perdiendo el respeto por el abuso en los castigos. Por otro lado, ahora, tenemos niños de cristal, no los pueden tocar, quiero decir, que no se les puede ni corrregir lo más mínimo porque inmediamente vienen los padres de familia.
¿Mucho bullying?
Siempre se ha dado, pero ahora es más delicado, extremo, es un tema complejo en las escuelas, el personal docente y administrativo tiene mucho trabajo por hacer.
¿Y las redes sociales?
Espantosas, tremendo, si los niños están bajo el cuidado de sus papás pueden resultar buenas herramientas de aprendizaje, nosotros prohibimos el uso de los celulares en el horario escolar, el internet es maravilloso, pero los padres deben tener mucho cuidado.
ELLA ES…
Sandra Hércules nació en la ciudad de Gracias, Lempira, en 1963, donde estudió hasta el bachillerato. Es doctora en Odontología por la UNAH con tres diplomados en Educación. Es fundadora de Minerva School, el primer centro educativo de occidente con enseñanza del inglés como segunda lengua.

