
Las elecciones presidenciales en Estados Unidos afectan a millones de migrantes mientras el país se debate entre la desinformación y la tensión
Por Reportar Sin Miedo
Tegucigalpa, Honduras. Estados Unidos enfrenta hoy 5 de noviembre una de las elecciones presidenciales más polarizadas y decisivas de su historia reciente, con Kamala Harris y Donald Trumpdisputándose un futuro marcado por el debate sobre la migración, la economía y la credibilidad del sistema democrático.
A medida que ambos candidatos llegan prácticamente empatados en las encuestas, el país y el mundo observan cómo esta elección puede afectar tanto a la comunidad internacional como a millones de migrantes, especialmente de América Latina, mientras un ambiente de desinformación y tensión persiste en el país.
Migrantes, en la cuerda floja
Trump ha centrado su discurso en una postura antiinmigrante, lo que el excanciller nicaragüenseFrancisco Aguirre Sacasa considera perjudicial para la mayoría de los latinos en Estados Unidos. «Muchos latinos sienten que esta campaña los perjudica, especialmente por los ataques y descalificaciones de Trump hacia los inmigrantes», afirmó Aguirre.
Harris, en cambio, promueve un enfoque de control fronterizo menos agresivo, aunque no completamente pro inmigrante. “El Partido Demócrata también ha capitalizado el tema de la migración en votos”, agregó el excanciller.
Mientras tanto, Ana María Méndez, directora para Centroamérica en WOLA, señaló: “La política migratoria de Trump es represiva y xenófoba, mientras que los demócratas intentan un enfoque más integral, aunque con fallas, como la prioridad al sector privado. No obstante, en comercio, migración y narcotráfico, la política de EE. UU. hacia Centroamérica sigue siendo inamovible”.
Musk y su discurso de odio
En medio de este escenario, figuras como Elon Musk, propietario de la plataforma X (antes Twitter), han alimentado teorías de desinformación que complican aún más el proceso.
Según el Centro para la Lucha contra el Odio Digital (CCDH), Musk ha difundido falsedades, desde imágenes de Kamala Harris hechas por IA hasta afirmar que la aplicación CBP One permite que inmigrantes ingresen fácilmente a EE. UU. a costa de los contribuyentes.
“Desde que Musk tomó el control de X, la plataforma se ha convertido en un espacio de odio y desinformación”, declaró Imran Ahmed, director del CCDH, y agregó que las publicaciones de Musk han acumulado más de mil millones de visitas.
¿Un escenario incierto?
La manipulación de información y la constante referencia de Trump a un posible fraude electoral han aumentado el nerviosismo en la población, especialmente en los estados claves como Wisconsin y Pensilvania, donde los márgenes de ventaja son mínimos.
La congresista Alexandria Ocasio-Cortez advirtió sobre el posible peligro para la democracia en un evento reciente en Madison: “Kamala Harris tiene una visión para el futuro de nuestro país. No podemos elegir a un mentiroso patológico que trabaja para dinamitar la democracia”, declaró, refiriéndose a Trump.
Las encuestas muestran un escenario incierto, con un margen de error que podría favorecer a cualquiera de los dos candidatos tanto en el voto popular como en el Colegio Electoral.
Además, la participación de las mujeres, especialmente en el medio oeste, podría inclinar la balanza hacia Harris. David Axelrod, exjefe de campaña de Barack Obama, comentó que “quien tenga el mayor margen entre su grupo de género ganará las elecciones”.
En este clima tenso, se espera una alta movilización en los estados claves y una jornada electoral que podría definir el papel de Estados Unidos como modelo democrático ante el mundo.
Sin embargo, el papel de las redes sociales y el efecto de la desinformación plantean serios desafíos para la legitimidad del resultado en una elección que definirá no solo el futuro del país, sino también su compromiso con la democracia en tiempos de crisis

