
SAN PEDRO SULA. La celebración de la Nochebuena se tornó trágica en varias regiones de Honduras, con un saldo de al menos once personas quemadas por el uso inadecuado de pólvora, nueve de ellos menores de edad.
Los incidentes, ocurridos en diferentes departamentos del país, reflejan la gravedad de un problema persistente y se mantiene en el país.
En el Hospital Mario Catarino Rivas de San Pedro Sula, Cortés, fueron atendidos seis menores y dos adultos, quienes llegaron con diversas lesiones causadas por la manipulación de explosivos pirotécnicos, según informó el doctor Luis Guardado, jefe de gestión clínica de este centro hospitalario.
En el hospital regional de El Progreso, Yoro, las autoridades también reportaron el ingreso de dos pequeños con quemaduras por pólvora, siendo uno de estos fue llevado al hospital Mario Rivas, mientras que el otro con lesiones leves fue atendido y enviado a su casa.
Casos en San Pedro Sula
Entre los menores atendidos en este hospital, cuatro presentaron afectaciones oculares, mientras que dos niñas de 16 años sufrieron quemaduras en sus manos. Una de las menores, originaria de Atlántida, perdió dos dedos de la mano izquierda debido a una amputación postraumática ocasionada por la explosión de pólvora.
Además, se espera el ingreso de un niño de siete años procedente de Roatán, Islas de la Bahía, quien perdió completamente su mano derecha tras la explosión de un mortero.
En cuanto a los adultos, uno sufrió lesiones faciales graves, mientras que otro tuvo que ser sometido a la amputación del dedo pulgar de la mano derecha.
Incidentes en Tegucigalpa
En el Hospital Materno Infantil de Tegucigalpa, capital del país, ingresaron un menor de siete años y un adulto con quemaduras relacionadas con el uso de pólvora.
El menor, procedente de San Lorenzo, Valle, llegó con una fractura expuesta en su mano izquierda, que resultó en la amputación de los dedos anular y meñique. Las autoridades médicas confirmaron daños severos en el resto de su extremidad.
Caso en La Ceiba
Otro incidente fue reportado en el Hospital General Atlántida, en La Ceiba, donde un menor ingresó con quemaduras leves en el rostro. Sin embargo, sus padres abandonaron el hospital antes de que se completara la atención médica.
Reflexión ante los hechos
Las autoridades de salud y organizaciones civiles reiteraron el llamado a evitar el uso de pólvora, especialmente en menores, quienes representan el grupo más vulnerable en estas festividades. La tragedia vivida por estas familias subraya la necesidad de fortalecer las campañas de concienciación y aplicar medidas más estrictas para regular el uso de artefactos explosivos.

