
La audiencia se suspendió y se reprogramó para la 1:00 de la tarde.
TEGUCIGALPA. Durante la audiencia inicial que se celebró en la mañana de este viernes, tanto el Ministerio Público como los abogados acusadores pidieron la recalificación de los delitos por los que se acusa a tres generales de la Fuerzas Armadas, involucrados en el caso del asesinato de Isis Obed Murillo.
La audiencia inicial se lleva a cabo en los juzgados de La Granja, en la capital hondureña, donde se dieron cita varias personas en apoyo a las partes involucradas en el caso.
Los imputados en esta causa son los generales en condición de retiro Romeo Vásquez, Venancio Cervantes y Carlos Roberto Puerto, quienes asistieron a la audiencia en los juzgados capitalinos.
El portavoz del Ministerio Público, Yuri Mora, detalló que, en la primera parte de la audiencia, se propuso la reclasificación de los delitos imputados a los tres acusados.
En horas de la tarde, será el turno de los defensores privados para presentar sus argumentos, tras la solicitud de la Fiscalía y los abogados acusadores.
Mora explicó que, en el requerimiento inicial, se había establecido el delito de homicidio, pero la Fiscalía solicitó que se recalificara a asesinato.
Asimismo, en el caso del acusado por lesiones, se pidió que el delito fuera reclasificado a homicidio.
“Se presentó la exposición ante el juez por parte de los fiscales, y también los abogados privados expusieron sus argumentos. Después del receso, los defensores de los tres acusados tendrán la oportunidad de intervenir, y luego el juez tomará su decisión”, amplió el portavoz del Ministerio Público.
Por su parte, el abogado acusador Marlon Duarte explicó que la solicitud de reclasificación se basa en que el dictamen médico sobre las lesiones de su representado indicó que existió peligro de muerte. Por ello, pidieron que se calificara el caso como asesinato en grado de tentativa.
«Decidimos pedir la reclasificación a asesinato porque, desde el 28 de junio de 2009, cuando se produjo el asalto a la casa del expresidente Manuel Zelaya y a varias empresas de comunicación, las Fuerzas Armadas comenzaron a usar balas vivas.
Desde entonces, el alto mando militar estaba al tanto de esta práctica, y, al no haberse ordenado que se dejara de usar balas vivas, esta acción se convierte en alevosía y premeditación», explicó Duarte.
El abogado acusador argumentó que es evidente que los militares fueron responsables de la muerte de Isis Obed Murillo el 5 de julio de 2009, cerca del aeropuerto Toncontín.
Afirmó que es incorrecto sostener que no se puede acusar sin contar con el arma de fuego específica que disparó la bala que acabó con la vida del joven.
Según Duarte, si se demuestra que las balas disparadas por los militares fueron las que causaron la muerte de Isis Obed, se puede probar que hubo intento de asesinato en el caso de su representado.
«PERSECUCIÓN POLÍTICA»
Los acusados y familiares, en especial de Romeo Vásquez han afirmado que la acusación es una persecución política, mientras que parientes de la victima aseguran que se trata de justicia.
«Persecución política es la que me hicieron a mí», dijo el padre de Isis Obed, quien antes en un medio de comunicación televisivo de la capital recordó todo lo que pasó después de la muerte de su hijo.
De acuerdo al progenitor de Isis Obed, a él le inventaron una acusación para detenerlo ilegalmente.
Antes, es decir el día que iba a sepultar a su hijo, dijo que lo «levantaron» para trasladarlo a una montaña para matarlo.
«Aquí queda bueno para pegarle el tiro a esta palomita; yo era pastor evangélico, y yo oré a Dios y le dije cómo es posible que tú seievo vaya a morir en manos de perversos, cubreme con tu sangre señor, yo soy tu siervo, así me bajaron de la Montañita», contó.
Agregó que dos días después de enterrar a su vástago, lo llevaron preso y estuvo 37 días en la cárcel por un crimen que no cometió. «Eso sí es persecución política, no lo que dicen ellos», reiteró.

