
REDACCIÓN. Hace unos minutos, migrantes hondureños en Estados Unidos, confirmaron a La Noticia Honduras, que quedaron sin acceso a la popular red social de videos TikTok, propiedad de la empresa china ByteDance.
La suspensión se produjo tras la entrada en vigor de una ley aprobada el año pasado por el Congreso de Estados Unidos, que prohíbe el funcionamiento de la aplicación en el país a menos que se desvincule de su control chino, alegando riesgos para la seguridad nacional.
Esta medida fue respaldada el viernes por el Tribunal Supremo de EE. UU.

El apagón se produjo sin previo aviso, interrumpiendo el habitual flujo de contenido en la plataforma, que durante la tarde mostraba desde bailes y bromas hasta desinformación.
Entre los videos circulaba uno en el que se aseguraba que el presidente Donald Trump había legalizado a los inmigrantes, otro que afirmaba su renuncia a las deportaciones, y otro más que anunciaba la compra de TikTok por parte de Elon Musk, sugiriendo que la red social no se apagaría.
Poco antes de la medianoche, TikTok publicó un mensaje de despedida dirigido a sus usuarios estadounidenses, donde lamentaba la situación y aseguraba estar trabajando para restaurar el servicio lo antes posible.
La aplicación también expresó su esperanza de que el presidente electo, Donald Trump, trabajara para revocar la suspensión una vez asumiera el cargo.
En una entrevista el sábado, Trump indicó que consideraba probable aprobar una prórroga de 90 días para la aplicación de la ley tras su toma de posesión el lunes. «La prórroga de 90 días es algo que se hará con toda probabilidad, porque es lo apropiado.
Necesitamos estudiar la situación detenidamente», afirmó.
La ley contempla esta extensión en caso de que la venta de TikTok esté en marcha, pero, según las condiciones de la normativa, el presidente debe certificar al Congreso que se han logrado avances significativos en la desinversión y que existen acuerdos jurídicos vinculantes para cerrar la operación.
La «Ley de Protección de los Estadounidenses Frente a las Aplicaciones Controladas por Adversarios Extranjeros», que entró en vigor este domingo, prohíbe a las empresas estadounidenses distribuir, mantener o actualizar TikTok a menos que se logre desvincular la aplicación del control chino.
Como resultado, las principales plataformas de distribución de aplicaciones, como las tiendas de Apple y Google, retiraron TikTok, y los servidores de Oracle y AWS dejaron de ofrecer soporte a la plataforma.
Aunque la aplicación dejó de servir videos, los usuarios pudieron acceder a sus datos a través de una página web. Sin embargo, TikTok continuó funcionando con normalidad para quienes se conectaron desde fuera de EE. UU., pero con números de teléfono no estadounidenses.
Por su parte, el Gobierno de Joe Biden no intervino de manera inmediata para bloquear la ley, y el Departamento de Justicia defendió su constitucionalidad en los tribunales, destacando los riesgos de seguridad nacional asociados con el control de China sobre TikTok.
El gobierno argumentó que la recopilación de datos por parte de la plataforma, que afecta a cientos de millones de ciudadanos estadounidenses, la convierte en una herramienta de espionaje y propaganda potencialmente peligrosa.
En este contexto, la normativa resalta que TikTok, como canal de comunicación clave, podría ser utilizado por China para llevar a cabo operaciones encubiertas de influencia, lo que representa una amenaza directa en momentos críticos de crisis.

