Alexander Ardón, exalcalde de El Paraíso, regreso a Honduras, sin saber lo que le esperaba.

Alexander Ardón Soriano fue clave en una de las intervenciones más fuertes contra el narcotráfico en Centroamérica por siete años
Su revelación ayudó a desmantelar inmensas redes criminales, incluyendo el caso de como el expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández ,lo que se creía un acuerdo con la justicia que le brindaba protección , terminó en una terrible verdad.
El Chande . Cuando llego a Honduras bajo del avión sin oponerse a la Justicia sin saber que le depara el destino
El Ministerio Público informó que los cargos podrían ampliarse, se está investigando en identificar a las víctimas de un hombre que en el juicio de Juan Antonio Hernández en Nueva York confesó cometer al menos 56 asesinatos.
En el Paraíso Copan el exalcalde el Robin Hood que cambio el municipio en un referente de desarrollo y progreso, se entregó voluntariamente a las autoridades de EE.UU. , en 2018. ,su testimonio fue clave para incriminar a varios de los capos más grandes ,ayudó a desmantelar operaciones narco y su participación era clave en el juicio contra Juan Antonio Hernández, hermano del expresidente, a quien también condenaron por narcotráfico.
El Chande no se imaginaba , que tras cumplir con su parte, el acuerdo con la Fiscalía de EE.UU. ,no incluiría la protección que le prometieron
El retorno de Ardón significa victoria para algunos, por sus oscuros vínculos con el narcotráfico. , pero para muchos otros, la justicia llegó tarde, porque las autoridades hondureñas nunca presentaron un requerimiento fiscal en su contra antes de su entrega a EE.UU.
El caso de Ardón genera preguntas cruciales sobre el trato a los extraditados y la falta de seguridad para aquellos que colaboran con la justicia. , las investigadores afirman que el regreso de Ardón es un ejemplo de la vulnerabilidad de quienes cooperan en el extranjero.
Sus confesión expuso los grandes capos del crimen organizado, lo dejó sin protección alguna . Ahora , la justicia hondureña, al arrestarlo , señalan que tenían una investigación en proceso desde 2017 y que la misma continuará.
La Fiscalía de Nueva York utilizó su testimonio, no solo enfrentó el peso de su pasado criminal, sino también a un sistema que no garantizó su seguridad.
Los tribunales lo esperan con nuevas acusaciones por lavado de activos y, posiblemente, otros crímenes. Ahora el exalcalde es solo un preso más, no solo a la justicia de Honduras.

