
Aunque la modernidad les ha cambiado sus atuendos, la tradición de los populares «judíos» sigue intacta en los pueblos del sur de Honduras.
Se trata de niños y jóvenes disfrazados con máscaras de cartón o de las más modernas con la intención de causarle terror a los más pequeños y alegrar sus comunidades en estos días de Semana Santa.
En sus recorridos, cantan y bailan a cambio de una propina, preferiblemente, en dinero en efectivo o comida.

Los niños más pequeños huyen al verlos y muchos sus padres los amenazan diciéndoles «vienen los judíos» cuando se portan mal.
Cuando miran una muchacha bonita el acoso es tan intenso que muchas veces se les debe decir un alto, aunque en general solo representan un personaje detrás de una máscara ya que muchos de ellos son tímidos en la vida real.
En los municipios de Goascorán y Alianza se les puede ver parando el tráfico con todo tipo de ocurrencias entre los visitantes como parte del folclor local.
En la comunidad de El Carreto, la orilla de la carretera Panamericana, a 10 kilómetros de El Amatillo, todos los «judíos» del sector se congregan el Viernes Santo en un bullicioso carnaval con el que le ponen fin a la Semana Santa.


