Lo que parecía un acto de solidaridad escondía un plan que impactó a la ciudadanía.

El 30 de noviembre de 2023, Vilma Murillo aún recuerda ese rostro que se le acercó en el pasillo del hospital Mario Catarino Rivas, una mañana en medio del ajetreo hospitalario, donde las emociones de una madre primeriza se mezclan con el cansancio del parto reciente, la incertidumbre del futuro y la inmensa fragilidad de tener a su bebé recién nacido entre los brazos.
Ese rostro amable se presentó como Rosa María Acosta Torres Vestía con pulcritud, hablaba con gran dulzura.
Torres ofrecía, lo que Vilma necesitaba comprensión, palabras alentadoras, promesas de apoyo. En cuestión de horas, esa extraña se convirtió en su amiga.
Puedo ayudarte con el bebé, hay formas de conseguirle una vida mejor,le susurró Rosa mientras acariciaba con ternura la mantita del bebé recién nadico.
Cuando Vilma recibió el alta médica, Rosa la esperó fuera del hospital como si fuera un familiar.
Vilma, con sus pertenencias en una bolsa y el recién nacido entre sus brazos, confió en quien había estado a su lado en los pasillos del centro asistencial.
Con la esperanza de una mejor vida para su bebé pesaba más que la prudencia. Pero en un instante todo se desmoronó.
Con una maniobra planeada , Rosa le arrebató al recién nacido de los brazo, fue un engaño, velocidad y frialdad.
Se despidió y desapareció con el recién nacido . Vilma, aún débil, gritó, corrió, pidió ayuda. El miedo la paralizó.
La Fiscalía Especial dé protección a la Niñez y adolescencia y la Dirección Policial de Investigaciones DPI se movilizaron con rapidez tras recibir la denuncia.
Se revisaron las cámaras, se movilizaron agentes. Horas más tardes, encontraron a Rosa María Acosta.
Tenía al recién nacido consigo. No había lágrimas en sus ojos, ni arrepentimiento. La capturaron de inmediato y la trasladaron a la Penitenciaría Nacional Femenina de Adaptación Social PNFAS, donde el Ministerio Público presentó el requerimiento por el delito de privación injusta de la libertad.
El juicio fue rápido, pero contundente. Las evidencias eran claras . La mujer se aprovechó del estado de una madre joven convaleciente.

