El hechor se negaba a que su ex lo dejara y por eso le habría quitado la vida frente a su hija.
Una niña relata los últimos minutos de vida de su madre Olga Lucia Peñuela, quien fue asesinada frente a su hija el pasado 5 de diciembre de 2024 en Caicedonia, Valle del Cauca, en Colombia.
El asesinato fue cometido por su expareja, Diego Murillo, quien cumplía una condena por homicidio bajo la cuestionada medida de prisión domiciliaria.
Ese día, Olga se encontraba junto a su hija en un establecimiento público viendo un partido de fútbol, cuando Murillo llegó inesperadamente. Las cámaras de seguridad captaron cómo intentó abrazarla y ella lo rechazó. Al salir del lugar, Diego la atacó con un arma cortopunzante, propinándole 30 puñaladas.
Mi mamá me gritó ‘ayúdeme. Yo no olvido cómo él, con la mano, le daba puñaladas, revelo la menor, quien presenció el crimen y pidió ayuda mientras su madre agonizaba.
Olga fue trasladada al hospital local, pero llegó sin signos vitales. Las autoridades confirmaron que presentaba varias heridas causadas con arma blanca. El asesinato conmocionó profundamente a la comunidad y expuso nuevamente las fallas del sistema judicial y penitenciario colombiano.
Diego Murillo había sido condenado en 2015 por el asesinato de Tatiana Grueso, su anterior pareja. Pese a ello, tras cinco años en prisión, obtuvo el beneficio de casa por cárcel y debía permanecer en la vivienda de sus padres en Chicoral, Tolima. Sin embargo, violó esta medida y se trasladó sin autorización a Caicedonia, donde conoció a Olga Lucía a través de redes sociales en octubre de 2023.
La relación empezó con detalles románticos, pero todo cambió cuando Olga descubrió su historial criminal. Aunque él intentó justificar su pasado, ella decidió terminar la relación. Desde entonces, su familia denunció amenazas, acoso constante y agresiones por parte de Murillo, quien, pese a las alertas, siguió libre.
El hechor fue arrestado el 3 de marzo de 2025. No aceptó cargos y actualmente permanece detenido en una estación de Policía en Calarcá, Quindío, mientras avanza el proceso judicial.
La madre de la víctima, Gloria Bojacá, expresó el dolor que atraviesa su familia. La niña me dijo. Abuelita, Diego Murillo mató a mi mamá. Fue horrible.

