
A casi 40 años de su inauguración, la Villa Olímpica —el principal centro deportivo de la capital— muestra un notable deterioro y necesita con urgencia una intervención integral en su infraestructura.
Miles de capitalinos acuden a diario a este recinto para ejercitarse al aire libre en la pista olímpica o participar en alguna de las múltiples disciplinas deportivas que allí se ofrecen. Sin embargo, tanto deportistas como entrenadores enfrentan numerosas dificultades: estacionamientos insuficientes, servicios sanitarios en mal estado —frecuentemente sin agua— y espacios deportivos desgastados por el uso y la falta de mantenimiento.

Los tres edificios que albergan los principales gimnasios presentan problemas de hacinamiento, goteras en los techos y6 canchas en condiciones precarias que requieren remodelación o ampliación urgente.
En el área de voleibol, por ejemplo, el cerco que separa la cancha de las gradas está roto: los alambres reventados han obligado a entrenadores y jugadores a improvisar con tablas para evitar que el balón salga del área de juego.

Situaciones similares enfrentan otras disciplinas como el karate y deportes afines, cuyos atletas, ante la falta de espacios adecuados, se ven obligados a entrenar en las aceras.
Pese a contar con un presupuesto millonario, la intervención del actual gobierno —al igual que los anteriores— ha sido prácticamente nula. La Comisión para los Deportes (Condepor), antes conocida como CONAPID, ha sido objeto de críticas por su inacción frente al evidente abandono de la Villa Olímpica.
Foto 1: El cerco de la cancha de voleibol presenta alambres rotos.
Foto 2: Una tabla improvisada evita que el balón salga de la cancha.

