Una serie de fuertes sismos sacudió Guatemala este martes 8 de julio, dejando al menos seis personas fallecidas, decenas de heridos y múltiples daños materiales en distintas zonas del país. El sismo principal, de magnitud 5.7, se registró a las 3:41 de la tarde con epicentro cerca de San Vicente Pacaya, en el departamento de Escuintla. El evento fue superficial, con una profundidad de apenas 10 kilómetros, lo que intensificó su impacto en la superficie. Posteriormente, se reportaron más de 30 réplicas, algunas con magnitudes superiores a 4.5, que causaron temor entre la población y nuevos deslizamientos de tierra.
Las autoridades confirmaron que dos de las víctimas murieron cuando una roca de gran tamaño cayó sobre su vehículo en una carretera de Escuintla, mientras que otras personas fallecieron en incidentes similares en Sacatepéquez y Suchitepéquez. Además, se reportaron al menos 38 personas heridas y más de 80 viviendas afectadas, muchas de ellas con daños estructurales severos. También resultaron afectados centros educativos, iglesias, centros de salud y varias vías de comunicación, dificultando el acceso a comunidades rurales.
En respuesta a la emergencia, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) activó la alerta naranja en los departamentos más afectados y coordinó labores de rescate, evaluación de daños y atención médica. Las clases y actividades gubernamentales fueron suspendidas en varias zonas mientras se realizaban inspecciones en infraestructura pública. Equipos de socorro, bomberos y personal técnico fueron desplegados para atender a las comunidades y prevenir mayores riesgos ante posibles réplicas.
Guatemala se encuentra en una región altamente sísmica debido a la interacción entre las placas tectónicas de Cocos y del Caribe. Las autoridades han instado a la población a mantenerse alerta, seguir las recomendaciones oficiales y tener listos sus planes de emergencia ante la posibilidad de nuevos movimientos telúricos en las próximas horas.

