El embajador de Palestina ante la ONU, Riyad Mansour, destacó este martes el «coraje político» del Grupo de La Haya, que está reunido en Bogotá para discutir medidas jurídicas que puedan ayudar a «detener el genocidio» en la Franja de Gaza.
El diplomático manifestó durante la instalación de la reunión que esta es «una manifestación de coraje político» en un contexto en el que las «políticas de guerra hacen duplicidad a los principios» de acción contra la «violencia cataclísmica y la complicidad que hay con el genocidio».
«Ustedes son los estandartes que están abriendo la puerta para la acción, ustedes van a ser seguidos por otros y la historia nos ha contado que el inicio de los cambios históricos requiere de un grupo de valientes que abra la puerta, de forma que otros puedan seguirlos», añadió.
El Grupo de La Haya fue creado en enero pasado por Bolivia, Colombia, Cuba, Honduras, Malasia, Namibia, Senegal y Sudáfrica en respuesta a la grave crisis humanitaria en Gaza.
Sus miembros se comprometieron, entre otras cosas, a hacer cumplir las órdenes de arresto emitidas por la Corte Penal Internacional (CPI) contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por crímenes de guerra.
«Necesitamos una reafirmación de los principios, lo que necesitamos también es la implementación (de medidas), es tomar acciones. Esta conferencia (…) y otras que vendrán después están moviendo el inicio de una nueva atmósfera, un nuevo escenario en la lucha del pueblo palestino al implementar el derecho internacional», expresó Mansour.
En la reunión, que arrancó este martes y termina el miércoles en la capital de Colombia, participan representantes de más de 30 países, incluidos Brasil, Bolivia, Chile, China, Cuba, Egipto, España, Honduras, Irlanda, México, Nicaragua, Uruguay y Venezuela.
«Hoy estamos unidos por nuestra humanidad y nuestra indignación conjunta por los crímenes constantes contra el pueblo palestino. Su sufrimiento inimaginable es una advertencia a la humanidad de que esto puede volverse la norma, las agresiones, matanzas, destrucción, falta de humanidad, limpieza étnica y genocidios. Esos prospectos terroríficos no pueden volverse realidad», concluyó el diplomático palestino. EFE

