La administración del expresidente Donald Trump emitió una nueva directriz que elimina las audiencias de fianza para todos los inmigrantes indocumentados bajo custodia, lo que significa que permanecerán detenidos mientras dure el proceso de deportación, el cual puede extenderse por meses o incluso años, informó The Washington Post.
En un memorando del 8 de julio, el director interino del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) instruyó a los agentes a mantener bajo custodia a todo indocumentado arrestado dentro del país hasta que concluya su caso, una medida que endurece las políticas migratorias anteriores.
Hasta ahora, la negación automática de fianza solo aplicaba a quienes cruzaban la frontera sin documentos. Bajo esta nueva disposición, ningún inmigrante —sin importar cuánto tiempo haya vivido en EE. UU.— podrá ser liberado por decisión judicial, ya que la autoridad para otorgar libertad condicional recaerá únicamente en oficiales de ICE, reduciendo significativamente las posibilidades de salir bajo fianza.
Organizaciones proinmigrantes y expertos legales calificaron la medida como “drástica” y anticipan que será impugnada en tribunales. Fernando Romo, abogado y asesor de la Asociación de Salvadoreños en Los Ángeles (Asosal), advirtió que esta política hará “prácticamente imposible” que los inmigrantes puedan pelear sus casos fuera de los centros de detención.
El cambio ocurre en un contexto de fuerte saturación en los tribunales migratorios, con más de 3,5 millones de casos pendientes, lo que podría traducirse en detenciones prolongadas por años.
“Esta directriz busca desincentivar a los inmigrantes para que no defiendan sus casos y acepten la deportación voluntaria”, señaló Romo.
El anuncio se produce días después de la aprobación de un presupuesto que asigna 45.000 millones de dólares a ICE para expandir su capacidad a 100.000 camas por día, junto con la firma de nuevos contratos para centros de detención en estados como Florida.

