Lo que a simple vista parece un hospital en funcionamiento, oculta una realidad crítica en su interior. La morgue del Hospital General Atlántida (HGA) se encuentra colapsada y es un foco de contaminación.
La denuncia establece un abandono total y que el cuarto frío está en mal estado, lo que provoca la descomposición acelerada de cadáveres, según constató un equipo de prensa que tuvo acceso a las instalaciones.
Durante la visita, se observó que los tres cuerpos que estaban en el lugar fueron sepultados de forma urgente ante la imposibilidad de conservarlos adecuadamente.
La sala no reúne las condiciones mínimas para mantener restos humanos ni extremidades, lo que representa una grave vulneración a la dignidad de los fallecidos y sus familias.

La directora del hospital, Silvia Bardales, reconoció que la situación se agravó tras las inundaciones provocadas por la tormenta tropical Sara en noviembre de 2024.
El fenómeno dejó más de 250,000 personas afectadas y causó daños severos en infraestructura hospitalaria, incluyendo el sistema de refrigeración de la morgue.
Aunque Bardales aseguró que está en marcha la construcción de una nueva morgue como parte de un proyecto de reconstrucción financiado por la CEPAL, la comunidad médica y civil exige soluciones inmediatas.
Nueva morgue

El proyecto contempla una inversión superior a los 44 millones de lempiras e incluye mejoras en otras áreas críticas del hospital.
Expertos en medicina forense han advertido que el deterioro del cuarto frío no solo compromete la conservación de cuerpos, sino que también puede generar riesgos sanitarios por la proliferación de vectores y contaminación ambiental.
En años anteriores, se han reportado fetos y extremidades en estado de putrefacción, lo que evidencia una crisis estructural persistente.
La morgue actual, ubicada en el barrio Potreritos, ha sido objeto de múltiples denuncias por insalubridad y falta de mantenimiento.
A pesar de limpiezas esporádicas, los problemas de fondo, como el obsoleto sistema eléctrico y la capacidad de refrigeración, siguen sin resolverse.
La población ceibeña, que ya enfrenta altos índices de violencia y muertes no esclarecidas, exige que se priorice la construcción de una morgue digna y funcional.
“No podemos seguir enviando los cuerpos a San Pedro Sula. Necesitamos una morgue que respete la ley y la dignidad humana”, expresó el alcalde Milton Simón.


