La consejera propietaria del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall, presentó su renuncia formal ante el Congreso Nacional, argumentando que se dedicó con firmeza a defender la autonomía del órgano electoral y mantener la legalidad del proceso democrático.
Ana Paola Hall presentó de forma oficial su renuncia como consejera propietaria del Consejo Nacional Electoral (CNE) ante el Congreso Nacional de la República.
En la renuncia, Hall expresa lo siguiente: Sirva la ocasión para saludarle y desearle éxitos en el desempeño de sus funciones. Al tiempo de dirigirme ante usted con el fin de manifestar lo siguiente: Durante el tiempo que he ejercido el cargo de consejera propietaria del Consejo Nacional Electoral (CNE), he puesto el mayor compromiso y dedicación para cumplir las funciones que corresponden.
Los retos que implica el cargo, van mucho más allá de la letra de la ley e incluyen, entre otros: la permanente defensa de la autonomía e independencia constitucional, la búsqueda de decisiones unánimes y la exposición a ataques mediáticos y en redes sociales.
Muchos consideran que la afinidad política de un consejero debe anteponerse al bien superior que son las elecciones y, que pueden girarse instrucciones partidarias sobre posturas a adoptar o con quién votar. Si bien las decisiones esenciales del proceso requieren diálogo y consulta, nunca he concordado en que el consejero pierda su papel de árbitro electoral, para convertirse en parte interesada.
Mis consideraciones sobre la integración de sesiones de pleno, no son la causa de la crisis actual. Lo que origina la crisis es la negativa a integrar sesiones debido a la falta de unanimidad en el TREP. Y es ante esta situación cuando el Partido Nacional públicamente establece que puede integrarse el pleno con dos consejeras.
Haber sostenido públicamente que esa salida es ilegal, que en realidad no soluciona el problema que, incluso, podría agravarse hasta poner en mayor riesgo el proceso electoral. Y manifestar que no estoy dispuesta a trascender el límite de la legalidad, poniendo a disposición mi cargo (para que, de así considerarlo iniciaran el procedimiento de identificar un sustituto o sustituta dispuesto a seguir tal lineamiento) ha traído temibles acusaciones de traición, ¿dónde está la traición?
¿CUÁL ES LA FALTA COMETIDA? ¿DECIR LA VERDAD?
Jamás fue vetado tener criterio propio y abstenerse de realizar actos ilegales, cuyas consecuencias se tendrían que asumir personalmente por nuestra parte y por los funcionarios que participen; eso sin mencionar el impacto que ocasionaría al proceso electoral. No estoy en obligación de obedecer y menos aún si lo exigido carece de fundamento jurídico. Si hice pública mi postura, fue para detener las presiones y llamar a la reflexión.
Como respuesta recibimos la embestida despiadada de quienes exigían sometimiento absoluto de la representante liberal al discurso nacionalista e insólitamente, entre otros, de exigua militancia en el partido, de personas inconstantes en su afinidad política, que hoy resultan ser autoridad partidaria, cuestionando agresiva e irrespetuosamente a una liberal íntegra de toda la vida. La apología del odio iniciada ocasionó la puesta en riesgo de la integridad de mi hija.
LOS HECHOS PÚBLICOS
Como funcionaria, tengo la capacidad y fortaleza de continuar en el desempeño del cargo. Pero también soy madre y después de haberse puesto en evidencia la violencia de la que son capaces, me resulta imposible continuar arriesgando a mi familia frente a la turba que nos ha atropellado.
Se ha irrespetado el marco de autonomía e independencia, se traspasaron todos los límites de respeto y confianza, han realizado ataques sin precedentes a su servidora y a mi familia. No me dejan otro camino que facilitar su deseo que es, además, exigencia de la autoridad partidaria y de la jefatura de bancada, interponiendo formalmente mi renuncia, no sin antes agradecer las muestras de solidaridad que he recibido de centenares de amigos, correligionarios, funcionarios de nos electorales de distintos países y muchas mujeres y madres; asimismo, a funcionarios del CNE, a quienes desde hay solicito apoyar a quien me sustituya en el cargo.
Reafirmando que ha sido mi único interés cumplir la promesa de ley ser fiel a la República, cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes, hoy: Presento mi renuncia al cargo de Consejera Propietaria del Consejo Nacional Electoral, condicionada a que, en el mismo acto de aceptación de la misma, sea electo el sustituto o sustituta liberal que sea propuesto en mi lugar.

