El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este viernes que está dispuesto a conversar con el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva sobre los aranceles del 50 % impuestos a productos de Brasil, dejando claro que
Trump, quien se dirigía a su club de golf en Bedminster, evitó precisar qué podría resultar de una eventual conversación con Lula, pero expresó su aprecio por el pueblo brasileño: «Ya veremos qué sucede, pero me gusta la gente de Brasil», comentó.
Estos aranceles fueron impuestos como respuesta a lo que Trump considera una persecución política contra su aliado, el expresidente Jair Bolsonaro, actualmente investigado por su posible implicación en un intento de golpe de Estado.
En declaraciones anteriores, Trump dejó claro que la decisión no está basada en razones comerciales, sino como un gesto de respaldo a Bolsonaro, denunciando lo que calificó como una «cacería de brujas» por parte del gobierno brasileño.
Por su parte, el vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, manifestó el jueves que esta medida impactará negativamente el 35.9 % de las exportaciones brasileñas a Estados Unidos, y aseguró que su gobierno trabajará para mitigar ese daño.

