Un trágico hecho de violencia sacudió la comunidad de Las Flores cuando el pastor evangélico Wilmer Castellanos fue asesinado presuntamente por su primo, en medio de problemas de convivencia que mantenían desde hacía algún tiempo.
El crimen ocurrió cuando el pastor evangélico se alistaba para oficiar un culto religioso. Según el informe de la Policía Nacional, el ataque se produjo en el interior de una vivienda del sector, donde el líder religioso realizaba actividades de la iglesia Alfa y Omega.
Testigos relataron que el agresor, de 29 años y residente en la misma zona, se acercó sin mediar palabras y lo atacó con un machete que llevaba oculto. Castellanos recibió múltiples heridas de arma blanca que le causaron la muerte casi de inmediato.
Vecinos intentaron trasladarlo a un centro hospitalario, pero llegó sin signos vitales. El presunto responsable huyó del lugar, aunque fue capturado poco después y se le decomisó el arma utilizada.
Las autoridades confirmaron que el detenido será remitido al Ministerio Público para el proceso judicial correspondiente.
Honduras sigue enfrentando una alarmante ola de violencia que impacta a comunidades en todo el país. Los altos índices de homicidios, asaltos, extorsiones y otros delitos mantienen a la población en constante temor, afectando no solo la seguridad ciudadana, sino también la economía y la estabilidad social.
De acuerdo con cifras de organizaciones de derechos humanos y reportes policiales, la tasa de homicidios en el país sigue siendo una de las más altas de la región. Factores como el crimen organizado, las pandillas, la extorsión y la debilidad institucional continúan alimentando esta crisis.

