Tegucigalpa, Honduras.– Más de 128,000 niños y adolescentes hondureños han sido deportados o retornados, en su mayoría desde Estados Unidos, entre 2014 y el 31 de agosto de 2025, informó el director ejecutivo de la Coordinadora de Instituciones Privadas Pro las Niñas, Niños, Adolescentes, Jóvenes y sus Derechos (COIPRODEN), Wilmer Vásquez.
El defensor advirtió que muchos menores sufren graves vulneraciones a sus derechos durante la ruta migratoria: abusos sexuales, explotación laboral, trata de personas, mutilaciones e incluso desapariciones.
«Hay miles que pueden estar varados en países de tránsito, en fronteras, en centros de detención o que nunca llegaron al país de destino», señaló Vásquez durante el Foro Internacional Migración, Desafíos y Oportunidades, auspiciado por 14 organizaciones de sociedad civil en Tegucigalpa.
Una crisis que refleja desigualdad
Según Vásquez, la migración infantil está directamente relacionada con la pobreza extrema, la desigualdad social y la exclusión, factores que colocan a Honduras como uno de los países más desiguales de América Latina.
En el foro, las organizaciones exigieron al Estado y a los partidos políticos incluir en sus planes de gobierno propuestas claras para atender a la niñez migrante y garantizar la protección integral de quienes son retornados.
Datos alarmantes sobre la niñez en Honduras
- Más de 1 millón de niños en edad escolar trabajan desde 2009.
- Cada hora se comete al menos un abuso sexual contra menores, lo que representa más de 26 casos diarios.
- En los últimos 4 años, 2,222 adolescentes y jóvenes (de 0 a 30 años) murieron de forma violenta.
- Entre 15,000 y 18,000 niños viven en situación de calle.
Vásquez subrayó que la trata de personas, la violencia y la falta de oportunidades son problemas urgentes que requieren atención conjunta del Estado, la sociedad civil y la cooperación internacional

