Con precios variables y tamaños de acuerdo al gusto de los clientes, así son los venados, chiribiscas, coronas y otros artículos que están a la venta en la carretera que de Tegucigalpa conduce al municipio de Valle de Ángeles.
Cada año, muchas familias emprendedoras aprovechan la Navidad para ofrecer sus artesanías fabricadas con ramas de árboles, en su mayoría secos, así como con bellotas de pino, pascuas, aserrín, pastes y otros materiales que recogen en el bosque.
“Tenemos los venaditos que van desde 200 hasta 1,500 lempiras, el tamaño que pidan los clientes; estamos aquí desde las 6:00 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde para que nos pueden visitar”, dijo Edwin Cruz, un artesano que junto a sus parientes ofrece estos productos.

El producto de mayor demanda son los arbolitos de chiribisca, que los hacen con árboles de arrayán, también los elaborados con bellotas de pino, así como los pequeños venados.
MATERIAL NATURAL
Los comerciantes se preparan desde muchos meses antes de la Navidad, recolectando los distintos materiales que con un poco de color y luces adquieren un valor agregado.
“Iniciamos a recolectar las bellotas, el zacate para los venados e irles dando forma; los arbolitos de chiribisca para desojarlos, pintarlos, darles forma”, explicó Cruz.

Agregó que “no es tan fácil, pero entre todos tratamos de hacerlo para sacarlo en el tiempo que inicia el movimiento por la Navidad”,
Sin duda alguna, los adornos navideños son una parte fundamental para las fiestas de fin de año. Es por ello que numerosos hondureños decoran sus hogares con estas artesanías, a la vez que apoyan a nuestros compatriotas y compran productos nacionales.
Los productos se pueden adquirir en distintos puntos de la carretera que conduce hacia Valle de Ángeles, Santa Lucía, la aldea El Chimbo y otros lugares cercanos a la capital.
Los artesanos inician los trabajos desde octubre, algunos tienen la suerte que con el paso de los años ya tiene sus clientes que les hacen pedidos especiales y son ventas que generan ingresos significativos.

La mayoría de estas familias se han dedicado a esta actividad por años, convirtiéndola en un negocio de generaciones que permite mantener viva esta bonita tradición. (DS)
DATOS
Las chiribiscas son árboles secos, pintados en blanco o plateado, que el público adquiere a precios más cómodos que el de los árboles sintéticos. Décadas atrás, la mayoría de las casas capitalinas eran decoradas con estos “arbolitos” navideños típicos que, con creatividad, pueden adaptarse a la decoración de interiores y exteriores.
El precio de las chiribiscas varía de 100, 200, 500, 800 y hasta 1,500 lempiras; el de los “venaditos” depende del tamaño y las coronas navideñas cuestan 205 lempiras. En el caso del paste y el aserrín, cuestan de acuerdo a la cantidad que el cliente quiera comprar.



