El pastor evangélico Roy Santos aseguró que el presidente estadounidense Donald Trump “tiene razón” al cuestionar contenidos culturales que, a su juicio, atentan contra los valores cristianos, y señaló directamente al artista Bad Bunny, a quien acusó de encarnar mensajes demoníacos en sus presentaciones.
Según Santos, los conciertos del cantante puertorriqueño “se han convertido en escenarios de altares satánicos y en espacios de provocación sexual extrema”, lo que —afirmó— ofende la fe cristiana, degrada la dignidad humana y busca normalizar conductas que calificó como perversión.
“El silencio frente a esto no es neutralidad; es complicidad”, expresó el pastor, quien hizo un llamado a los cristianos de distintos sectores, con énfasis en quienes trabajan en medios de comunicación, a no dejarse “hechizar por esos demonios”, en referencia a los mensajes que, según él, se difunden a través de la música y los espectáculos masivos.
Las declaraciones de Santos se suman a un debate recurrente entre sectores religiosos y culturales sobre los límites de la libertad artística, el impacto de la música urbana en la sociedad y el papel de la fe en el análisis de expresiones populares contemporáneas.

