Una actual subsecretaria de la Secretaría de Educación generó controversia luego de negarse a utilizar un vehículo asignado por el Estado debido a que es de color rojo, tonalidad que —según argumentó— asocia con el rojo de la bandera del Partido Libertad y Refundación (Libre).
De acuerdo con la información conocida, la funcionaria habría manifestado su incomodidad con el automóvil oficial por considerar que el color podría interpretarse como una vinculación política, pese a tratarse de un bien estatal destinado al cumplimiento de funciones administrativas.
La situación ha provocado reacciones encontradas. Algunos sectores cuestionan la decisión, señalando que los vehículos oficiales forman parte de los recursos públicos y no deberían vincularse a colores partidarios. Otros consideran que la postura responde a una intención de mantener distancia de cualquier percepción política en el ejercicio del cargo.
Hasta el momento, la Secretaría de Educación no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el caso ni ha confirmado si se asignará otro vehículo a la subsecretaria.

