Transportistas que operan en la colonia Colonia López Arellano decidieron guardar sus unidades y suspender operaciones ante la llegada de un nuevo cobro de extorsión por parte de grupos criminales que continúan presionando al sector transporte en San Pedro Sula.
Según denunciaron los operadores, el pasado viernes recibieron un nuevo número telefónico mediante el cual debían coordinar el pago del denominado “impuesto de guerra”. A raíz de esta situación, desde el sábado dejaron de trabajar, ya que ahora se les exige pagar a otra estructura criminal, además de las que ya les cobran extorsión.
Los transportistas explicaron que el domingo por la mañana se les permitió laborar durante algunas horas; sin embargo, posteriormente decidieron volver a suspender el servicio por temor a represalias.
La paralización del transporte afecta a los habitantes del sector, quienes dependen de estas unidades para movilizarse diariamente dentro de la zona.

