La designada presidencial María Antonieta Mejía, del gobierno encabezado por Nasry Asfura, se pronunció sobre el impacto del incremento en los precios de los combustibles, calificando como medidas “extremas” la implementación del teletrabajo y el congelamiento de precios.
Sus declaraciones surgen en medio del malestar ciudadano por los constantes aumentos en los carburantes, situación que ha generado presión sobre las autoridades para adoptar acciones inmediatas.
Mejía señaló que el país no tiene control sobre factores internacionales que inciden en los precios, haciendo referencia a tensiones como el conflicto con Irán, del cual, aseguró, Honduras únicamente “sufre las consecuencias”.
En ese sentido, advirtió que el subsidio a los combustibles es una medida temporal, ya que resulta insostenible a largo plazo para las finanzas del Estado. “Tocará hacerle frente”, expresó, al referirse a la necesidad de asumir el impacto económico derivado del alza en los precios.

