El alcalde Juan Diego Zelaya planteó la necesidad de desincentivar la compra y el uso de vehículos particulares como medida para enfrentar el creciente congestionamiento vial en Tegucigalpa y Comayagüela.
Según el edil, los niveles de tráfico en ambas ciudades se han vuelto insostenibles, lo que obliga a replantear el modelo de movilidad urbana. En ese sentido, sostuvo que la única solución viable pasa por impulsar un sistema de transporte público que sea limpio, seguro y eficiente.
La propuesta abre el debate sobre posibles políticas públicas orientadas a reducir el parque vehicular, así como a fortalecer alternativas de movilidad que permitan mejorar la circulación y la calidad de vida de los ciudadanos en la capital hondureña.

