En un período de ocho semana, situándose como el combustible con mayor impacto económico en la actualidad.
Desde el pasado 9 de junio, este derivado del petróleo —clave para el transporte de carga, la industria y el comercio— ha mantenido una tendencia alcista, pasando de L81.39 a L90.52 por galón, precio que estará vigente hasta el próximo domingo 3 de agosto.
Pese a que el diésel cuenta con un subsidio parcial, los incrementos se han sostenido por factores externos, como el conflicto geopolítico entre Israel e Irán y la volatilidad en el mercado internacional del crudo. De no existir el subsidio, el encarecimiento habría sido aún más elevado, posiblemente duplicando la cifra actual.
A modo de comparación, a finales de julio de 2024, el galón de diésel costaba L90.13, es decir 39 centavos menos que el precio actual.
El aumento de este carburante incide directamente en el alza de bienes y servicios, debido a que es el principal insumo para el transporte logístico en Honduras. Esto podría traducirse en un efecto dominó sobre los costos de productos básicos en los próximos días.

