Después de más de un mes de cuidados médicos especializados, Nasser Hilsaca fue dado de alta este lunes del Hospital Atlántida, en La Ceiba, marcando un nuevo capítulo en una historia que sensibilizó al país.
Su dramático rescate el 23 de junio, cuando fue bajado con una grúa desde un tercer piso debido a su obesidad extrema y condiciones precarias de vida, reveló la dura realidad que enfrentaba: aislamiento, problemas de salud derivados de su peso (llegó a alcanzar 630 libras) y falta de acceso a una vivienda adecuada.
«Me siento mucho mejor«, expresó con ánimo al abandonar el hospital, aunque admitió que todavía depende de otras personas para su aseo y movilidad. Debido a que su antiguo apartamento no cuenta con acceso apropiado y representa un peligro, vivirá temporalmente con su hermana, mientras se adapta un espacio digno que le permita continuar con su proceso de recuperación.
Hilsaca permaneció cinco años encerrado, aislamiento que se agravó con la pandemia y una caída que debilitó aún más su cuerpo. Hoy no puede caminar, pero respira con tranquilidad y asegura tener nuevamente deseos de vivir.
Aunque agradeció a su familia por el apoyo, manifestó que todavía necesita asistencia profesional constante: «Las personas que me atendían eran practicantes. Cuando se fueron, ya no tengo ayuda», lamentó.
Su alta médica no es el final sino el inicio de una nueva etapa, cuyo reto principal será garantizarle un entorno con cuidados permanentes, accesibilidad, atención integral y oportunidades para recuperar su autonomía con dignidad.

