El líder de la oposición hondureña, Salvador Nasralla, ha elevado el tono de la confrontación política al lanzar una severa advertencia al gobierno que encabeza la presidenta Xiomara Castro, junto a Manuel Zelaya y Rixi Moncada. Nasralla denunció públicamente la instauración de una supuesta «dictadura comunista» en el país, acusando a la administración de utilizar las estructuras del Congreso, las Fuerzas Armadas y el Ministerio Público para «entorpecer el proceso electoral» y consolidar su poder.

El mensaje del dirigente político no solo intensificó el debate nacional, sino que también generó incertidumbre al concluir con un anuncio contundente: «A partir del lunes, si esto sigue así, vamos a tomar medidas junto al pueblo hondureño».
Aunque el detalle de dichas «medidas» aún no ha sido revelado, Nasralla prometió una movilización masiva que incluirá la participación de familias, iglesias y ciudadanos en lo que describe como una defensa de la democracia.
La declaración apunta a una escalada del conflicto político en Honduras, sugiriendo un escenario de inminente tensión y movilización social. Se espera que en los próximos días se aclare la naturaleza de las acciones que la oposición planea emprender contra el Ejecutivo.

