Las autoridades de la Policía Nacional han confirmado que Óscar Roberto Melara Botho, conocido como “El Pollo”, la víctima principal de la masacre ocurrida el lunes en un gimnasio de Morazán, Yoro, era considerado un narcotraficante de «altos kilates» y contaba con un historial criminal extenso.
La matanza, que se convierte en la número 27 registrada en 2025 a nivel nacional, cobró también la vida de Néstor Lenin Lara Claros (26), Carlos Noé Lezama Giménez (43) y José Antonio Pérez Quijada (20). Se aclaró que solo uno era guardaespaldas, mientras que los otros dos eran empleados de confianza que habrían llevado agua a Melara Botho al gimnasio.
Historial Criminal de «El Pollo»
El subcomisionado Eduardo Rivera, jefe departamental de Yoro, detalló el historial delictivo de Melara Botho, conocido por su influencia en la zona:
- Narcotráfico y Microtráfico: Era investigado activamente por actividades relacionadas con el tráfico de drogas a pequeña y gran escala.
- Asesinatos: Había sido señalado por el delito de asesinato e incluso estuvo detenido por este crimen, aunque posteriormente obtuvo su carta de libertad.
- Intimidación: El subcomisionado Rivera recordó haberle decomisado más de tres armas por portarlas de manera ilegal y visible, con el propósito de intimidar a la población.
Hipótesis de la Masacre
La Policía maneja dos hipótesis principales para el ajuste de cuentas que condujo a la masacre:
- Venganza Personal: Se investigan versiones de que Melara Botho habría ordenado previamente la muerte de otra persona en Yoro, lo que pudo detonar el ataque en su contra.
- Ajuste por Ilícitos: Un ajuste de cuentas directo relacionado con sus actividades de narcotráfico y microtráfico.
Ejecución Planificada
La masacre fue perpetrada alrededor de las 7:30 de la mañana por seis falsos militares. Los atacantes llegaron en un vehículo Mitsubishi pick up color naranja plateado. Dos vestían ropa militar y cuatro portaban pasamontañas y chalecos similares a los de la ATIC (Agencia Técnica de Investigación Criminal).
Antes de ejecutar a las víctimas, los agresores apartaron a las personas ajenas al objetivo, lo que confirma que Melara Botho era el blanco principal.
Tras el ataque, las autoridades han reforzado la presencia policial en Morazán y municipios aledaños.

