San Pedro Sula, Cortés. Hoy, el corazón de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) Campus Cortés y de toda una generación de periodistas late con nostalgia y amor. Luego de 44 años de servicio ininterrumpido, la licenciada Patricia Suyapa Murillo Gutiérrez se despidió de las aulas que fueron su trinchera, su refugio y su espacio de siembra ética para el periodismo nacional.
Su paso por la universidad no se limitó a impartir clases. Fue madre académica, consejera en los momentos de duda y voz firme cuando el silencio parecía imponerse. Con carácter, sensibilidad y compromiso social, inculcó valores que hoy sostienen el ejercicio periodístico digno en Honduras: la defensa de la libertad de expresión, la honestidad intelectual y la responsabilidad con la verdad.
La despedida estuvo cargada de emociones. Serenatas que arrancaron lágrimas, regalos llenos de significado y aplausos interminables acompañaron a una catedrática cuyo legado trasciende títulos y cargos. Cada gesto fue reflejo del cariño sembrado durante décadas en cientos quizá miles, de estudiantes que hoy informan, cuestionan y denuncian desde distintos espacios del país.
La Licda. Murillo no se retira del todo: su lucha social y su ejemplo continúan vivos en cada nota bien escrita, en cada investigación responsable y en cada periodista que se niega a vender su pluma. Su legado se multiplica en las voces que despertó y en la conciencia crítica que ayudó a formar.
Hoy inicia una nueva etapa de descanso merecido, pero su luz permanece encendida. La UNAH y el periodismo hondureño le dicen gracias por tanto, con la certeza de que su huella es eterna.

