Con la oposición del Partido Libertad y Refundación (Libre) y los votos a favor de las bancadas liberal y nacionalista, el Congreso Nacional aprobó la Ley de Reactivación Económica y Desarrollo Humano.
La normativa autoriza al presidente Nasry Asfura a ejecutar una reducción forzosa de servicios o de personal con acuerdo de nombramiento o bajo modalidad de contrato, cuando existan razones presupuestarias que lo justifiquen.
Según el texto aprobado, la medida tiene como objetivo alcanzar una “organización administrativa más eficiente y económica”, en el marco de un proceso de reestructuración orientado a optimizar el uso de los recursos públicos.
Durante el debate legislativo, diputados de Libre manifestaron su rechazo a la iniciativa, mientras que liberales y nacionalistas defendieron la ley como un instrumento necesario para enfrentar las limitaciones fiscales y promover la reactivación económica del país.

