Las autoridades de salud en Honduras declararon una alerta nacional ante el aumento de casos de tosferina, una enfermedad respiratoria que ya ha causado la muerte de 10 menores en sus primeros meses de vida.
El jefe de Vigilancia de la Salud, Homer Mejía, confirmó que los fallecimientos están relacionados con esta infección, considerada altamente riesgosa para los recién nacidos, especialmente cuando no cuentan con protección inmunológica desde el embarazo.
Según explicó el funcionario, gran parte de los casos pudo haberse prevenido con una mayor cobertura de vacunación en mujeres gestantes. La falta de inmunización durante el embarazo impide que los bebés reciban anticuerpos antes de nacer, dejándolos vulnerables frente a la bacteria en sus primeras semanas.
La tosferina, también conocida como coqueluche, provoca episodios severos de tos que pueden derivar en complicaciones graves como dificultad respiratoria en los lactantes, lo que incrementa el riesgo de mortalidad.
Frente a este escenario, la Secretaría de Salud intensificó las campañas informativas en centros hospitalarios y comunidades, al tiempo que instó a las embarazadas a acudir a los establecimientos de salud para aplicarse la vacuna, la cual es gratuita y accesible en todo el país.
De igual forma, se han fortalecido las acciones de vigilancia epidemiológica con el objetivo de identificar oportunamente nuevos contagios y contener la propagación de la enfermedad.
Especialistas advierten que la baja cobertura de vacunación, sumada a la circulación activa de la bacteria, agrava la situación sanitaria, por lo que insisten en que la prevención mediante la inmunización sigue siendo la medida más eficaz para reducir las muertes infantiles.
Las autoridades reiteraron que la protección de los recién nacidos depende en gran medida de la vacunación materna, considerada clave para frenar el impacto de esta enfermedad en la población más vulnerable.

