Miles de hondureños que residen en Estados Unidos bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS) permanecen en incertidumbre a la espera de una resolución clave que definirá su permanencia en ese país.
La coordinadora de movilidad humana del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), Elsy Reyes, advirtió que este jueves representa un momento determinante, ya que la Corte Suprema estadounidense dará a conocer su decisión sobre la continuidad o cancelación de este beneficio migratorio, que también incluye a ciudadanos de Nicaragua y Nepal.
Reyes señaló que el ambiente entre los beneficiarios es de preocupación, debido a la falta de claridad sobre el futuro del programa. Recordó además que una solicitud presentada el pasado 6 de abril por la Alianza Nacional para extender el TPS y obtener una audiencia fue rechazada, lo que incrementa la incertidumbre.
A juicio de la funcionaria, el contexto actual no es favorable, considerando el endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos, aunque insistió en que es necesario esperar el fallo definitivo.
Asimismo, explicó que algunos connacionales podrían explorar alternativas legales para modificar su estatus migratorio, especialmente quienes tienen vínculos familiares con ciudadanos estadounidenses, lo que podría evitar su deportación.
Sin embargo, destacó que muchos hondureños con más de 20 años de residencia en ese país enfrentan temor ante la posibilidad de regresar, por lo que incluso contemplan migrar a otras naciones para mantenerse junto a sus familias.
Reyes subrayó que el Estado hondureño debe anticiparse a un posible escenario de retorno masivo, fortaleciendo la atención en áreas como salud mental, asistencia a menores y apoyo económico.
La resolución de la Corte Suprema marcará un punto crucial para miles de familias hondureñas, cuyo futuro depende de una decisión que podría poner fin a más de dos décadas de estabilidad migratoria.

