Mario José Cálix Hernández, un narcotraficante cercano al expresidente Juan Orlando Hernández, ha cambiado su estrategia tras su extradición a Estados Unidos en septiembre de 2024. Inicialmente se declaró «no culpable», una táctica común, pero los documentos judiciales más recientes indican un cambio significativo en su caso.
¿Qué revelan los registros?
Los expedientes federales muestran que el caso de Cálix fue separado del de sus co-conspiradores, y ha entrado en una fase conocida por quienes siguen estos procesos: la colaboración. Cálix está hablando y brindando información a las autoridades estadounidenses.
Esto plantea preguntas cruciales: ¿A quién está señalando Mario Cálix? Como una figura clave del llamado «Cartel Hernández», operaba rutas de droga y contaba con la protección de policías, fiscales, diputados y alcaldes.
La noticia genera nerviosismo en la clase política, ya que la cooperación de Cálix podría exponer a funcionarios del Partido Nacional y el Partido Liberal, algunos de los cuales todavía están en cargos públicos. La incógnita ahora es si han borrado sus fotografías con él, escondido sus contratos o desvinculado a sus testaferros. El silencio de Cálix ha terminado, y las consecuencias apenas comienzan.

